
Me marcho a ejercer mi pausa. No es un adiós, tan solo es un descanso que se acabará cuando el llamador suene tres veces y se pregunte: ¿están cubiertos los palos?. Entonces comenzará una nueva chicotá.
...me senté en mi vieja silla de madera y vertí en mi jarra el agua fresca que manaba de Sevilla...
La Iglesia es un interesante modelo de arquitectura mudéjar del siglo XIV. Su portada principal es obra gótica de la misma época, pero perteneciente a la Iglesia de Santa Lucía, de donde fue desmontada para colocarse aquí en 1930, como dice la placa conmemorativa del traslado: “Esta portada procedente de la Antigua Iglesia de Santa Lucía fue donada para su colocación en esta Santa Catalina por el Excmo. Sr. D. Rafael G. Abreu, Vizconde de los Remedios: Anno Domin, MCMXXX”. Tras ella figura el primitivo ingreso, fabricado en ladrillos y organizado por arcos polilobulados entrelazados y enmarcados por alfiz.
La torre es magnífica, de fábrica mudéjar, y está asentada sobre los restos de un alminar de una mezquita fechable entre los siglos IX y X. Posee arcos ciegos polilobulados inscritos en alfiz y unos paños rehundidos que originalmente debieron de estar ocupados por una decoración de sebqa, la cual pudo desaparecer en la restauración de 1881, y que le darían un aspecto mucho más atractivo.
Cabe destacar la Capilla Sacramental, considerado uno de los más hermosos recintos del barroco sevillano. Su arquitecto fue Leonardo de Figueroa, quien inició la construcción en 1721, aunque también participaron en las obras Ambrosio y Antonio Matías de Figueroa. Su interior es maravilloso, profusamente decorado con yeserías, pinturas y espejos.
La Iglesia de Santa Catalina es una auténtica joya por sí sola, si además le agregamos el extraordinario Patrimonio de Bienes Muebles, se convierte en un tesoro desconocido para muchos sevillanos, que ven cerradas sus puertas desde 2004. Cuando parecía que su destino consistía en recordarla a través de viejas fotografías, saltaba la noticia: “La Junta intervendrá en la restauración de Santa Catalina”.
En la noticia se indica que “Cultura, va a correr casi con la totalidad de los setecientos mil euros presupuestados para abordar las obras de restauración de la techumbre, donde colaborará, como así se ha manifestado en diferentes ocasiones, el Ayuntamiento sevillano”, una techumbre formada por una estructura de madera, en forma de armadura de par y nudillo en la nave central, y colgadiza, en las laterales, una reliquia que debe ser reparada con urgencia, antes que la madera siga sufriendo el ataque de los xilófagos. Posteriormente se continuará con la rehabilitación de todo el conjunto, según señala la noticia: ”Según las fuentes consultadas por ABC, una vez esté concluido el trabajo de la cubierta, se procedería a la redacción del proyecto integral, aún por encargar”.
Puede ser un rayo de esperanza para esta alhaja mudéjar, desprestigiada y olvidada, ajada y deslucida por el paso del tiempo, pero no por ello menos importante para nuestra ciudad, que contemplaba con pavor como su destino caminaba hacia un trágico final.
¿Qué opinan vuesas mercedes?, ¿cuánto tiempo creéis que tardará la restauración?, ¿se cumplirán los plazos acordados y comenzará a finales de este año 2007?, ¿por qué se ha maltratado tanto a Santa Catalina?, ¿hay prioridad en el Patrimonio sevillano?, ¿por qué se ha esperado tanto?... El calor desafía a los sevillanos y los asfixia con sus manos despiadadas. Repartiendo agua con mi cántaro me enteré que por San Román se va diciendo que la Virgen tiene menos Lágrimas.
Gracias a la Fototeca de la Universidad de Sevilla.
"Comencé a pintar por puro aburrimiento de estar encamada... Realmente no sé si mis pinturas son o no surrealistas, pero sí sé que son la más franca expresión de mí misma, sin tomar jamás en consideración ni juicios ni prejuicios de nadie. He pintado muy poco, sin el menor deseo de gloria ni ambición, con la convicción de, antes de todo, darme gusto, y después ganarme la vida con mi oficio"
Frida Kahlo