viernes, 30 de noviembre de 2007

Secundarios Protagonistas: el Pelícano del Cristo del Amor


“de madera de sedro, que ha de llevar cuatro evangelistas y cuatro historietas metidas en sus tarjas, con dos ángeles a los lados de las historias y cuatro ángeles a las esquinas, toda entallada y un pelicano al pie del Santo Cristo”



Pasa el Amor y pasan las penas. El mundo se detiene. Se para el tiempo para contemplar como acaba de expirar el Hijo de Dios. Como avanza por las calles de Sevilla; “...para que unas negras filas de nazarenos con el esparto en sus cinturas den escolta a un Dios, que es Dios del Amor...”, que diría Rafael Belmonte García en su Pregón de 1977. 'Izquierda alante, derecha atrás'. Gira el Amor. Silencio en la noche sevillana. Se perfila la espalda del Crucificado de Juan de Mesa. Palabras Mayores de un contrato del 13 de mayo de 1618: “una hechura de un Cristo Crusificado, que tenga de largo dos baras, antes mas que menos, medido desde el calcañal del pie hasta la punta del cabello, de madera de sedro y la cruz en que a de yr crusificado a de ser de borne...”, que se hicieron realidad el 4 de junio de 1620. Gira el que fuera bautizado por el profesor Hernández Díaz como “Lacoonte Cristiano”. Y es entonces cuando aparece. A los pies de la cruz. Acompañando al Amor. El Pelícano.

Obra de Francisco Antonio Gijón, el Pelícano entraba dentro del contrato que firmó la Hermandad con el escultor para realizar el paso del Santísimo Cristo del Amor en 1694, que junto al del Gran Poder, es de los más antiguos que procesionan en la Semana Santa sevillana. Simboliza el Amor de Dios, que se entrega hasta morir por la humanidad.

En el diario El Mundo publicó José Antonio Gómez Marín un interesante artículo sobre la simbología de este animal, que podemos encontrarlo en la “Antología Literaria de la Semana Santa”, selección editada por Paco Robles, o en la “Guía Apasionada de la Semana Santa”, de Antonio Burgos, y no hace mucho, nuestra querida María Azahar nos facilitaba en su blog la teoría de Fernando Martínez Maciel.


¿Creéis que el Pelícano del Cristo del Amor es un secundario protagonista?, ¿lo descubristeis vosotros mismos o alguien os lo enseñó?, ¿sabíais la gran simbología que encierra?, ¿es un detalle o un elemento importante? ...las cántaras están fresquitas. Echaos un trago...

19 comentarios:

pregonero_de_sevilla dijo...

Guardo en mi memoria la imagen de mi madre explicándome de niño, ante el altar del Salvador, la simbología del Pelícano.
Creo que es uno de los clásicos de la Semana Santa y de la ciudad en si.
Me sigue encantando esta idea tuya, querido aguador.

bogar dijo...

Indiscutiblemente para mi,el simbolo Supremo del Amor es la imagen de Dios representada en nuestra Semana Santa por la Pasión,Muerte y Resurrección de Cristo,pero la figura del pelicano como simbolo del amor alimentando con su sangre a sus pequeños,eso me contaron de chico,como dice pregonero es algo muy significativo en la simbologia de la Semana Santa como puede ser el"Muo" de Triana o el Muñidor de la Mortaja.Saludos

finidiblanco dijo...

A mi me lo explicó cierta persona que ronda mucho por este blog y, me encantó conocer ese detalle; cada vez que veo esta cofradía me acuerdo de ella

bogar dijo...

Por cierto,se me olvidó antes.De nuevo sombrerazo por las fotos y por la documentacion.Mas saludos

La Criticona dijo...

Me lo enséñaron por supuestos mis dos grandes maestros cofrades: mis dos amores sevillanos: El león de las indias y Morís. Símbolo del amor. Son esos pequeños detalles que hacen grandes las cosas. Y ahora soy yo la que enseña.

Roberto Villarrica dijo...

En mi casa, es decir, en mi familia, el Cristo del Amor es una de las devociones más arraigadas. Conforme iban llegando los nietos, siendo muy chicos, se apuntaban a la Hermandad. Hoy todos sin excepción seguimos formando parte de ella. Yo crecí siendo nazareno de La Borriquita y en ese proceso de aprendizaje supongo que algún día que no recuerdo me explicaron lo que significaba el pelícano.

Desde el punto de vista de los interesados en las cofradías, el pelícano es una muestra evidente que los pasos no sólo se deben ver llegar, sino que hay que verlos irse.

Un abrazo amigo aguador

Glauca Maria dijo...

Que ganas tengo de llevar a los niños al Salvador para que vean el Pelícano en el mismo lugar que yo lo vi cuando niña.
Ojala sepa contarles su significado igual que hicieron conmigo.

jose manuel dijo...

sin duda una de las imágenes más entrañables de la Semana Santa, pero hay una cosa muy curiosa que siempre me ha llamado la atención: Juan de Mesa creo que tuvo que ver en vida tantos pelícanos como yo ornitorrincos de Magadascar, si es que existen. Y al menos yo tengo National Geographic.
Digo esto porque creo que ese pájaro puede ser cualquier cosa menos un pelícano, no? Pero está bien, dejemos los mitos sevillanos en paz

Saludos

Dama de sevillano nombre dijo...

Contarle a un niño la historia del pelicano es de los grandes placeres de la Semana Santa.
La historia desde luego es puro amor.

El callejón de los negros dijo...

Explicar el por qué del pelicano en el pasocristo del Amor,
buscar a Zaqueo en lo alto de su palmera viendo la Borriquita,
reconocer a Judas con la bolsa de monedas en la mano mirando hacia el otro lado durante la última Cena,
recordar a la banda del Arahal tras María Magdalena,
escuchar el rezo de las bambalinas de un paso de palio por Caballerizas...

Quedan tantas cosas que contar. Cosas que nos contaron. En un Domingo de Ramos.

Saludos.

Antonio

el aguaó dijo...

Muchísimas gracias amigo Pregonero. Yo creo que, como bien dices, también es un clásico.

Grandes ejemplos querido Bogar. Y gracias por tus palabras amigo.

Amigo Finidiblanco, creo que sabemos quien es. Por cierto, con tu permiso, me gusta más esta foto para tu perfil que la anterior.

Eso es importante querida Criticona: aprender para enseñar.

¡Cuanta razón llevas amigo Roberto! Ver marchar un paso es algo indescriptible. Y si hablamos de un palio con Virgen del Valle alejándose o Amnarguras, 'apaga y vámonos'.

Amiga Glauca, conociéndote, quedarán boquiabiertos por tu explicación. Te lo aseguro.

Seguro que no vio muchos pelícanos amigo José Manuel, aún así, fue el que retrató a un gitano conocido como 'el Cachorro' el que realizó el famoso animal.

Nunca mejor dicho querida Dama... puro Amor.

Querido Antonio, eres bienvenido siempre que gustes a este humilde rincón, donde tienes tu casa. Los detalles del Domingo Ramos son especiales. Dignos de recordar y transmitir.

Un fuerte abrazo a todos.

MaeseRancio dijo...

A mí me lo contaron en el cole. Sería más o menos en 5º de EGB y estábamos en Cuaresma. El profesor nos dijo que cada uno contáramos una curiosidad de nuestra hermandad y un compañero contó la historia del pelícano.

María_azahar dijo...

Recuerdo que a mí me lo decía también mi madre yo de chica, igual que otras curiosidades de nuestra Semana Santa, cuando íbamos a ver el paso montado en el Salvador y desde que "los mayores" me dejaron verlo por primera vez en la calle nunca me olvido de mirar al pelicanito, así como a la Imagen inmensa que custodia y a la que le tengo mucha devoción. Me encanta ver la figura de este Cristo alejarse.

Gracias, amigo aguaó, por citarme en la entrada y felicidades por la calidad de tu blog.

Besos.

Charo.

Híspalis dijo...

El pelícano me lo enseñó un maigo que ya no está entre nosotros. Creo que tiene un papel secundario al de Cristo pero sin duda se trata un elemento alegórico bonito que todo buen cofrade sabe bien apreciar. El Amor por Cuna es algo que intento nunca perderme...

Amigo aguaó, tu cántaro de agua en forma de felicitación en mi blog me ha llegado a lo más hondo... simplemente gracias.

Lacava dijo...

Como ya han dicho antes, coger a tu hijo en brazos e irle contando todos y cada uno de los detalles de nuestra Semana Santa, es un placer sólo al alcance de quien lo practica, y el pelícano del paso del Cristo del Amor, es sin lugar a dudas de los mejores.
Gracias a Dios ya he experimentado esa explicación en varias ocasiones, y recuerdo perfectamente las expesiones de mis dos hijos cuando llegó aquel momento.
Estupendo blog, amigo.
Un cordial saludo.

Cabezota sin remedio, corazón enorme dijo...

Pues, aunque te parezca increíble nunca lo he visto "en directo". Yo he sido penitente del Domingo de Ramos.

En fin, creo que este año lo veré.

Por cierto, tu post me ha recordado, por eso de si alguien nos lo enseñó, que la Semana Santa te puede gustar más o menos según la persona con quién la veas.

el aguaó dijo...

Bonito recuerdo amigo Maese.

Gracias a ti por visitarme y por tus palabras amiga Charo.

Las imágenes son del primer año que salió El Amor de la Anunciación, me encajé en la puerta y conseguí realizar las fotos de la salida amigo Híspalis, sin embargo, por Cuna es una estampa bellísima.

Bienvenido a este humilde rincón amigo Lacava, espero que vuelvas pronto, pues esta es tu casa.

Ser penitente en Domingo Ramos debe ser algo especial amigo Cabezota. Si este año tienes oportunidad, contempla al Cristo del Amor alejarse. No tiene precio. Y gracias por tus palabras.

Un fuerte abrazo a todos.

Anónimo dijo...

Llego con retraso, si es que soy de Los Panaderos; bueno...ya hace algunos años que estamos más formalitos.
De Pilatos al Pelicano, si no recuerdo mal.
Preciosa entrada. Es verdad que este tipo de detalles son los que hacen grande a nuestra Semana Santa.
Repite siempre mi padre una frase, que no sé si es suya, creo que no: "Los pequeños detalles son los que forman el conjunto".
Un abrazo.

Fdo. Orfila.

El callejón de los negros dijo...

En este sitio web desmontan la base del mito pero eso ya no nos importa aquí en Sevilla... por suerte...queda la leyenda...


Los pichones son alimentados con peces que los padres le traen. Cuando ya son grandecitos, los pichones obtienen estos peces de adentro de la bolsa de los padres. En parte esta forma de alimentar a los pichones y en parte el hecho que en algunos pelícanos adultos las plumas del pecho se tornan castañas rojizas debido a la carotina, dio lugar a leyendas que decían que los pelícanos se abrían el pecho para alimentar a sus hijos con su propia sangre.