jueves, 20 de noviembre de 2008

Don Anselmo y la Resurrección

Antoñito se volvió con el ceño fruncido y su única ceja como visera de una frente que empezaba a estar despoblada. Su amigo de la eterna gorra azul eléctrico había encendido una mecha que no era, y el fuego había saltado rápidamente a los ojos del camarero que no dudó en mostrarle su enfado.
- No te pongah así Antoñito... te digo yo que é lo que é – replicaba Manolo ‘el Cabrillas’Debería sé una hermandá de Gloria, te lo vuervo a repetí.


Fotografía gracias a R. Villarrica


Las orejas de Antoñito se movían solas en un rictus incondicional de tensión. Las venillas que las cruzaban habían tomado un excesivo color burdeos, dotándolas de un aterciopelado tono de antifaz allende el Cerro del Águila. Y la banda no estaba lejos, pues el compás de su sien marcaba un ritmo a paso de mudá que alertó a don Anselmo, que hasta ahora había asistido al cruce de dialécticas de uno y otro. Antes de que la boca de Antoñito se abriera para dejar escapar improperios entre la ausencia de molares caídos, Paco el lechero, el espíritu de la golosina encarnado, rompió una lanza a favor del camarero.
- Bueno, bueno Manolo, tampoco hay que sé tan dramático. De Gloria tampoco, lo que pasa que é normá que quieran salí er Sábado Santo, que er Domingo de Resurressión a las sinco de la mañana quea un poco triste. Por eso Antoñito dise que le gustaría que salieran er Sábado – decía a modo de paragolpes Paco el lechero, llevando su mirada al camarero en son de paz - ¿acomo que llevo rasón Antoñito?
Pero Manolo no daba tregua. Era como uno de esos niños de la carrera oficial con la mirada avizor. Esperando la más mínima quietud del cuerpo de nazarenos para lanzarse rápidamente al abordaje del cirio más cercano. Solamente tenía que fijarse bien en el momento exacto de la parada. Antes, incluso, de que los pies se asentaran en el suelo, el niño saltaba de su asiento y estiraba la mano con su trabajada bola hasta situarla bajo el goteo incesante de la cera mientras pide permiso, todo en un gesto y en una misma acción, para no perder aquel preciado oro líquido de la penitencia. Casi como ese niño, Manolo no dejó escapar la oportunidad de volver al ataque ante un Antoñito con la guardia baja, calmado por Paco el lechero, y cuando se dio cuenta, tenía de nuevo una bola de cera bajo su cirio y la sonrisa pícara y cargada de sorna de Manolo ‘el Cabrillas’.
- ¡Que no!, ¡la Resurressión tiene que salí er Domingo de Resurressión!, la misma palabra lo dise: Re-su-rre-ssión, como er Domingo. Y dale grasia que no é de Gloria... ¿verdá que sí don Benito?, tú que sabe de esta cosah antiguah y de la Historia del Señó y tó eso... ¡que estahmu callao! – azuzó Manolo a don Benito buscando el apoyo del pobre hombre mayor, que apuraba su tinto en silencio mientras observaba la acalorada discusión.


Fotografía gracias a Iván


- Hombre... en realidad Manolo lleva razón...
- ¡Lo vé, lo vé, lo vé!, ¡toma ya!, y no la disho cuarquiera... la disho el doctor Liendre, y cuando lo dise éste es porque é verdá... – Manolo celebraba la opinión de don Benito como un triunfo en toda regla, mostrando su caja de dientes amarillos y levantando los brazos, haciendo halago de su escasa higiene personal mientras dos cercos húmedos le rodeaban las axilas, las cuales perfumaban su alrededor. Cuando Antoñito estaba a punto de explotar, sus enormes patillas se erizaban y sus ojos estaban tan encendidos como la antorcha de Los Panaderos, Don Anselmo, callado en todo momento, rompió su mutismo con la solemnidad y la autoridad de una saeta sentida que siembra el silencio.
- Vamos a calmarnos y dejemos hablar a don Benito, que seguro puede ilustrarnos con sus conocimientos y luego cada uno dejará su opinión – don Benito asintió agradecido y empezó a hablar argumentando su decisión de dar la razón a Manolo.


Sublime instantanea del gran R. Villarrica


- Bajo mi humilde punto de vista, el eje principal de la Gloria no puede ser otro que la Resurrección de Cristo Nuestro Señor...
- ¡Amén! – interrumpió Manolo con su risa chirriante, disfrutando de su triunfo dialéctico, a lo que don Anselmo respondió con una mirada fulminante que petrificó la faz de alegría de ‘el Cabrillas’. No volvería a interrumpir a don Benito.
- Pues, como iba diciendo, la Gloria es la Resurrección, por eso, yo siempre he dicho que me parecía extraño incluir como Hermandad de Penitencia a la Resurrección. Si me parece extraño este detalle, más aún me parece que salga un Sábado Santo. Sin embargo, y pese a todo lo que he dicho, también es cierto que nuestra Semana Santa no sigue un orden cronológico prefijado, y el Domingo de Ramos, sin ir más lejos, podemos encontrarnos la Sagrada Entrada en Jerusalén o el Cristo de la Buena Muerte de la Hiniesta, el principio y fin – Manolo estuvo a punto de interrumpir al comprobar que la reflexión de don Benito le desfavorecía, pero la mirada de don Anselmo lo sostuvo – así pues, no es de extrañar que saliera un Sábado Santo, aunque, personalmente, pienso que debe salir el Domingo de Resurrección, como su propio nombre indica. El problema de la actual hora de la salida se solucionaría optando por el cambio a lo largo de la mañana, pues el público acogería con ilusión la única cofradía en la calle de ese día – opinó don Benito.


Impresionante fotografía gracias a mi amigo Iván


Don Anselmo, mediador del debate, asintió con la cabeza y agradeció la breve exposición del anciano, mientras que fue cediendo la palabra a cada uno de los presentes para que ofrecieran su punto de vista. Miró primero a Manolo, que se moría por hablar.
- ¡La Resurressión de Gloria!, y si tiene que salí un día, er Domingo de Resurressión, como ha dicho el doctor Liendre – zanjó ‘el Cabrillas’. Ofreciéndole el turno con una reverencia de chanza a Paco el lechero.
- Yo apoyo a Antoñito. Debería salí er Sábado Santodon Anselmo miró al camarero, que se rascaba las frondosas patillas mientras su mirada no se despegaba de la sonrisilla aceitosa de ‘el Cabrillas’.
- La última del Sábado Santo – espetó con seguridad y un tono de desafío a Manolo, que estuvo a punto de saltar, pero fue frenado por don Anselmo, que se volvía en ese momento al lector de esta entrada y lo miraba atentamente, preguntándole:

- ¿Y voacé, qué opina?

29 comentarios:

del porvenir dijo...

A mi me encanta escuchar las terías de los teólogos de barra de bar, que tanto abundan en esta Sevilla nuestra, hablando sobre sobre el momento bíblico y su ubiacación semanasantera. Da para una siesta de pijama y acto de contricción.

Anónimo dijo...

Todavía sigues creyendo en esas cosas... hombre por favor, que eres un estudioso, un científico del arte, hombre, ¿todavía no has superado esos miedos judeocristianos?

Rompe con todo eso.

Carlos F. Toro

NATURAL DE SEVILLA dijo...

Eminentemente Sevillano, un relato tan real como la vida misma; genial, apasionante y digno del artista que lo vivió en primera persona, para regalarnos su lectura. Tu devoto lector, Antonio.

Luz de Gas dijo...

Sin lugar a dudas es la hermandad que más cercana tenía antes (bueno la verdad es que estaba rodeado en un circulo tremendo) y lo que encontraba es que salía en la madrugada del domingo quizás muy temprano y por una zona en la que había mucha gente de juerga.

Yo sin tener muchopor qué hablar de esto creo que al amanecer del domingo estaría mucho mejor. Con perdón, cuando te lo encontrabas por la madrugada a esa hora era más de zombie que de resurrección.

Pero vamos lo que querais.

Dama dijo...

Me encanta eso del círculo tremendo, luz de gas.
A mí, con todos mis respetos, me gustaría que siguiera saliendo a la misma hora y el mismo día.

A tus pies, Aguaó, cada vez escribes mejor.

América dijo...

Solo para decirte que estupendo relato!...Un regalo de lectura que disfruto a través de la distancia maravilloso.

Jordi de Triana dijo...

Relato prodigioso, real y sincero. En las barras de los bares y en los bancos de las plazas se escriben historias dignas de ser recopiladas para ser ilustradas. El tema de debate es complicado. No llego a ver a la Hermandad de la Resurrección como la primera del Sábado Santo, como última del día tendría problemas con los oficios de la Catedral, la hora de salida actual nos asoma a un paisaje triste y por supuesto la inseguridad de los muchos hermanos que llegan al Templo a horas intespectivas. Tengo que reconocerte que la llegada de la Resurrección a nuestra SEMANA SANTA ha llenado un vacío tremendo. Una Semana tan especial para SEVILLA no podía acabar con notas tristes de Sábado Santo. La Soledad seguirá siendo broche de oro que cierra nuestra SEMANA SANTA y la RESURRECCIÓN el toque de juventud, frescura y sobre todo de VIDA. Nuestro CRISTO está muy vivo y que mejor manera de mostrárselo a Sevilla y al Mundo que terminando el banquete de la Semana Santa con el esplendor de un cristo que vuelve a la VIDA, para REINAR VICTORIOSO. El pellizco de emociones ante las monjitas, marchas clásicas de Virgen de los Reyes para el SEÑOR, sones eternos macarenos para la AURORA hasta llegar al PALACIO DE LAS DUEÑAS y sobre todo esas puertas que se cierran a los sones de una marcha "AMARGURAS" que suena de manera especial, tan hermosa y tan distinta a aquella otra del DOMINGO DE RAMOS en SAN JUAN DE LA PALMA. Gracias AGUADOR por hacerme soñar. Al leer tus relatos las líneas salen del alma. A mis hermanos de la RESURRECCIÓN les envío un fuerte abrazo y mi respeto profundo por ese legítimo derecho a formar parte de la SEMANA SANTA DE SEVILLA en la jornada del SÁBADO SANTO, espero que sepan entender mi humilde reflexión.

Glauca dijo...

Un artículo digno de todo un Estudio del Arte.

Un abrazo amigo

Canónigo Alberico dijo...

mu bueno aguaó, creo que mañana coincidiremos en la presentación del libro de Alvaro que hará nuestro querido Profesor.

Un abrazo alli te veo

Lacava dijo...

Magnífico relato. Real como la vida misma. Y sobre la pregunta de D. Anselmo, contestaé con otra pregunta a modo de sentencia, y que no es mía. Es la que expresó un mollatoso que salía del desaparecido y añorado bar El Punto de la Puerta Osario aquella madrugada que salía por primera vez la cofradía. Y a eso de la dos para las tres de la mañana se encontró a su compadre con el niño vestido de músico con su tambor, y al preguntarle adónde iban y el otro responder que a la Resurrección, que salía a las cinco, el mollatoso sentenció: ¿Y tú te crees que esas son horas de resucitar ni ná, compadre?

Un abrazo.

verdial dijo...

El Domingo de Resurrección es lo que su fielmente su hombre indica. Por eso opino que su salida debería ser ese día.
Como bien dice Don Benito, no correponde estación de penitencia, pero si es tradición... pues adelante.

Un abrazo

Finidiblanco dijo...

Está bien así, en su día y hora; me encanta levantarme el Domingo de Resurrección y verlo por la Encarnación.

Los primeros que se la tienen que tomar en serio son los miembros de la hermandad y quitar a la Banda del Palio, que ofrece graves espectáculos en el regreso de la cofradía; que no lo he visto yo solo, supongo.

calleferia dijo...

La verdad es que si hubiese tenido clara una opinión sobre el tema, se me habría olvidado leyendo tu relato.

Genial Ram !!!

Un fuerte abrazo amigo.

El callejón de los negros dijo...

Mi opinión al respecto... es el momento que mejor representa la Resurrección pero si hay problemas (que sí los hay de orden público pero que nada tiene que ver con los de gente de más o de menos, campanorum sin nada..., etc.), si hay problemas que se cambien a la tarde.

Pon pasos ese domingo por la tarde y tienes el centro hasta los topes.

Por cierto, el regreso el año pasado por san Pedro fue a ralentí, exagerado. Me gusta más pillarlo tras la amanecida, encontrarme a viejos foreros subiendo las cuestas...

Antonio

Moe de Triana dijo...

La Resurrección el domingo miarma, y luego por la tarde copasso en el Taquilla y pa los toros, como siempre ha sido...

¡¡Un saludasso!!

Mer dijo...

Pues veo poca gente que se moje...pero como su propio nombre indica, el Domingo de Resurrección. Y a horas normales, a partir de las 8 de la mañana hay tiempo, hay muchos niños en la cofradia, y las horas de la madrugada se ha demostrado que son peligrosas para ésta en la calle.
Muchos besos

María_azahar dijo...

Yo la dejaría el Domingo de Resurrección, tal cual.

Estupendo relato. Muy costumbrista.

Un beso.

Zapateiro dijo...

Has recreado la escena perfectamente. Gracias a tí me he visto yo en la tasca observando la discusión. Tal real como la vida misma.

Yo, sinceramente, no veo el Rsucitado un sábado santo. Lo siento. Pero tampoco veo quñe problema hay en atrasar unas horas la salida y así beneficiar a la Hdad. Podría salir al amanecer, como apuntó ya Juan, y hacer su recorrido a la luz del día, sin llegar a la tarde.

Un beso aguaó.

La gata Roma dijo...

Las tertulias cofrades es lo que tienen, a unos les gusta el xilófono, a otros no…
Con este tema yo la verdad que suscribo opiniones que ya se han dicho aquí; la prefiero el Domingo, y con eso no digo que la hora de ahora sea la mas adecuada, tienen todo el día, y además, podríamos experimentar así como sería una Carrera Oficial abierta a todos.
Kisses

_angela_ dijo...

Me gusta mucho todo lo que publicas, entro de vez en cuando venciendo lo que me cuesta leer tus textos, por tamaño de la letra y el cambio de colores, ya que la vista la tengo un poco chunga, cuando la esfuerzo se llena un ojo de lágrimas y empaña las gafas !Desastres de la edad!
Un saludo.

sevillana dijo...

Querido aguaó yo dejaría la salida el domingo pero cambiaría la hora, y salir un poco más tarde, a media mañana por poner un ejemplo
Besitos

Híspalis dijo...

Magistral como siempre Ram. Fantástico final jugando con el lector. En mi opinión, deberían salir el mismo día y la misma hora, y si tengo que decantarme por algún cambio que salgan la noche del viernes y regresen pasadas las 00:00 horas, así se justificaría en parte el día de la Resurrección.

Un abrazo amigo, mañana nos vemos para ver nuestro Betis.

Persa dijo...

Un relato fabuloso.
La Resurrección donde está, y no es opinión porque lamentablemente no es opinable. Aquello ocurrió cuando ocurrió. No es pasión, es gloria.

NICODEMO dijo...

Gloria. Sin duda, Gloria. Que la hora a la que sale no es la más adecuada, no seré yo el que lo ponga en cuestión. Pero no creo que haya nadie que le prohiba cambiar el horario. Que vaya con túnica, si nos atenemos a la ortodoxia, mejor no comentamos. Recuerdo de pequeño que iba a ver la Resurrección y lo hacía por Santa Catalina, por la calle Feria,... El paso aún no tenía candelabros (salía de día, y aunque era porque aún no los habían hecho, no le hacía falta iluminación). Tenía su encanto y su público. Público que no le falta ahora a partir de las diez de la mañana.
Un saludo
Nicodemo

Luz de Gas dijo...

Merecido homenaje a Fredie.

Por siempre en la memoria.

nefer dijo...

AGUAÓ, amigo mío, lo tucho no tiene techo.

En cuanto a la conversación, y visto que me encanta meterme en las conversaciones, más que para aclarar, para terminar de liarla, que así son más divertidas, permitanme decir:

¿Por qué sí el Sábado Santo? Me da igual. A mí me pone más la siguiente pregunta,

¿Por qué NO el Sábado Santo o cualquier otro día?

La repuesta la tengo tan clara como siempre:

La madrugá Sevillana se caracteriza por derrochar Gracia y Alegría al son de las bambalinas de las dos Esperanzas, entre Gran Poder y Calvario, y nadie se rasga las vestiduras, porque para eso somos SEVILLANOS.

Y pregunto yo, a los que encuadran a esta Hermandad entre las de Gloria:

Si una Hermandad de Gloria debe ser Gracia y por ende Alegría, me pueden aclarar ustedes qué diferencia hay. Probablemente esta hermandad se comportase de una manera digna para con nuestra Semana Santa, como se supone que deven hacerlo cualquiera de las dos de Penitencia que he mencionado.

1BESO.

nefer dijo...

La V del "deVen" es un error mecanográfico, que la B y la V no son mis puntos débiles, como sí lo son la G y la J y MÓNICA BELUCCI.

1BESO.

el aguaó dijo...

Amigo Del Porvenir, hay algunos bares que, sin ser tertulias cofrades, se convierten en tales con sólo nombrar un par de temas. Los asistentes son siempre los mismos y las voces alcanzan un nivel de audio, en algunas ocasiones, bastante alto.

Querido Carlos F. Toro, ante todo, bienvenido a este humilde puesto del agua, que es mi casa y la tuya. La verdad es que sigo creyendo en estas cosas y sigo teniendo Fe, pues ésta última no es otra cosa que aquello que no se puede demostrar pero en lo que se cree. Todos creemos en algo, ya sea la la religión, el hombre por sí solo, la ciencia, el progreso o la ilusión de la vida, pero cada persona es libre de tomar su propia elección. No creo que el Arte, la ciencia y los estudios estén reñidos con la Fe, de hecho, incluso pienso que son totalmente compatibles. Gracias por tu opinión, un prisma diferente y del cual siempre se aprende. Vuelve cuando quieras, pues esta es tu casa.

Amigo Antonio, ¿quien no ha vivido una de estas tertulias improvisadas?

El primero en mojarse, amigo Juan, para decir que la hora no es la apropiada. Estoy de acuerdo contigo. No creo que las 5 de la mañana sea la salida mása adecuada.

Amiga Reyes, gracias por tus palabras. Yo soy más de la opinión de Juan, dejar la madrugada a un lado para salir temprano por la mañana, por ejemplo.

Muchísimas gracias amiga América, por tus palabras y por pasarte siempre por este humilde rincón de Internet.

Amigo Jordi, un comentario que aporta muchísimo y que abre un punto de vista diferente. Estoy de acuerdo contigo, ya que La Resurrección era necesaria en nuestra Semana Santa, pero también creo que si saliera el Domingo de Resurrección por la mañana, se convertiría en la dueña de la jornada.

Amiga Glauca, hay gente digna de estudio... aunque no sé si 'el Cabrillas' se lo tomaría bien.

Finalmente no pude ir amigo Canónigo. Otra vez será.

Querido Lacava, aunque parezca mentira, los niños y los borrachos son los que dicen la verdad, así que puede que esa pregunta ¿Y tú te crees que esas son horas de resucitar ni ná, compadre? no sea muy descabellada.

Totalmente de acuerdo contigo amiga Verdial.

Yo cambiaría la hora amigo Finidiblanco, por el motivo antes citado.

Gracias amigo Calleferia. Es lo que tiene escuchando (o leyendo) a los tertulianos... que son peligrosos.

Amigo Antonio, estas palabras son la verdad pura y dura: Pon pasos ese domingo por la tarde y tienes el centro hasta los topes. Y no haría falta ni que salieran por la tarde... a media mañana.

Cofradías y toros pal Domingo de Resurrección... las vísperas de la Feria amigo Moe.

Querida Mer, tu opinión, por lo que veo, es igual a la mía.

Querida Charo yo cambiaría la hora para una mayor facilidad en todos los aspectos.

Efetívamente amiga Zapateiro. De acuerdo contigo.

Te unes entonces a esta opinión y te apunto a la lista amiga Gata.

Muchísimas gracias querida Ángela. Sé que el color de las letras y el fondo hacen que la vista se resienta bastante a la hora de la lectura, pero intenté modificarlo y no me gustaba el resultado. Por eso lo dejé así. Gracias por tus visitas y tus palabras.

Te apunto también a ti en la lista de esa opinión amiga Sevillana.

Una opinión totalmente diferente a las propuestas mi querido Híspalis. Al menos se justificaría la Resurrección, como bien has dicho... aunque estaríamos situándola cronológicamente, y este detalle da para otra entrada.

Si se va a mover para adelantar su salida, no estoy de acuerdo amigo Persa, pues para eso, prefiero lo que voacé dice: dejarla donde está.

Amigo Nicodemo, también te escribo en la lista de preferencias matinales antes que de madrugada.

Amigo Nefer, como otras veces, tu comentario me ha ilustrado y abierto los ojos. Llevas toda la razón del mundo... ¿qué diferencia hay entre la alegría y vistosidad de la Esperanza Macarena o la Esperanza de Triana entrando triunfantes en la Carrera Oficial o l de una Gloria? Un tema digno de una entrada... muy a tener en cuenta tu comentario. Y lo de la V y B no te preocupes... están juntas en los teclados.

Un fortísimo abrazo a todos y disculpad mi atrasdo en actualizar y mis respuestas.

Carlos RM dijo...

No me había planteado nunca algo que me planteo ahora al hilo de tu entrada: ¿quién puede negar que la Resurrección es Gloria? Lo ideal sería que la hermandad procesionase más acompañada, pero qué mejor día que el día, el gran día. Si todo lo anterior tiene sentido sólo porque el domingo pasó lo que pasó. Digo yo.