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martes, 2 de junio de 2009

A day in the life


Cuando la rutina desaparece convertida en trizas por una bofetada que te despierta, que te sumerge en altas dosis de realidad, el aire se vuelve denso y espeso. Casi inexistente. La atmosfera se contrae en un velo grueso que se ciñe a tu rostro sin dejarte respirar, apretando cada vez más, pero sin llegar a ahogarte completamente. Al principio deseas zafarte de esa barrera que te impide respirar, o al menos, que te retrasa la toma de oxígeno necesaria para mantenerse con vida. Te sientes como si practicaras submarinismo, pero sin tubo ni gafas. Una experiencia pueril, recuerdo de nuestra infancia, cargada de un riesgo inexistente. Tu cuerpo ya está mojado. La superficie te besa en el cuello. Sólo la cabeza se resiste, preparada en el exacto momento para retener el aire. El tiempo, aún en el exterior, no se ha sumergido. Aprietas la nariz fuertemente con el pulgar y el nudillo del dedo índice, abres la boca ampliamente y aspiras con fuerza, llenando tus pulmones con una extensa bocanada de aire fresco. Luego llenas tus carrillos sin soltarlo. Estás preparado para la inmersión. Y entonces desciendes hasta las sombras del corazón marino, donde la realidad es más densa, más lenta, más borrosa de contemplar, menos ruidosa, pero no por ello más tranquila. Todo se vuelve extremadamente espeso y pesado. El tiempo pasa más despacio, pero no se puede bucear eternamente con un pulgar y un dedo índice en la nariz. Tocas la arena con la punta de tus dedos, suave alfombra granulada que se deshace en delgados hilos de placentera caricia. La presión aumenta, pero no puedes subir a la superficie porque tienes que mantenerte cerca del suelo. La realidad, en ocasiones, está tan cerca de la tierra, que alejarse de ella sería evadirse de nuestra propia existencia. No sabes cuánto tiempo ha transcurrido, pero empiezas a pensar en el aire. El esfuerzo crece y no paras de bracear con dificultad para mantenerte sumergido, mientras tus pulmones adolecen de un oxígeno que no llega y comienza a desaparecer. Vuelves a tocar la arena y su roce te tranquiliza, pero la calma es finita. Tus ojos observan pasar la vida con parsimonia, pues todo parece fluir lentamente bajo el agua. No hay tiempo real, sólo insinuado, pero necesitas aire. Necesitas volver a la superficie. Evadirte de la realidad profunda. Ya no existe la rutina de un oxígeno al alcance de una respiración pausada y rítmica, solo bocanadas de aire fresco de vez en cuando. Subidas a la superficie para aislarte de esa sima subterránea, donde la penumbra reina en contra de la luz y siembra de desconcierto tu vida diaria. Es la nueva rutina. No puedes más. Los ojos te escuecen y no puedes llorar. No sabes reír y te cuesta trabajo mantenerte sin impulso. La presión en tu pecho crece y la vista se torna en manto oscuro salpicado de puntos brillantes. Exhalas un par de volutas de aire que se transforman en dos enormes burbujas. Aire que se libera convertido en dióxido de carbono. No puedes tragar. Sientes una punzada en la nuca que te atraviesa con un dolor indescriptible y la garganta se pliega sobre sí misma. Todo da vueltas y la angustia aumenta considerablemente. La ansiedad se apodera de tu conciencia, la poca que resiste, y te giras para mirar hacia arriba. Hacia la luz. La superficie. Necesitas subir para respirar y aislarte de esa realidad que tocas con tus manos y se desvanece en el agua, porque abajo no hay aire. Tu sien te martillea, la cabeza te da vueltas, y las piernas comienzan a fallar. Cuando crees que no vas a llegar, el sol baña tu rostro y el agua se escurre por tus mejillas. Has salido al exterior. Fuera de la realidad densa y espesa. ¿Estás soñando?, tal vez sólo se trate de una pesadilla, pero ahora da igual, sólo quieres respirar. Tomar aire. Llenar tus pulmones. Quieres sonreír, y reír, y respirar, y hablar, y chillar, y respirar de nuevo. Pronto habrá que sumergirse otra vez, porque ahora la rutina está en esa penumbra compacta y apelmazada, no lo puedes olvidar, así que es bueno respirar. Así era como se sentía él. Cogió aire y su vista se aclaró antes de volver a lo difuso. Incluso podía escuchar un sonido. Un piano… un toque orquestal. ¿Qué demonios….?, es música.


Entonces apareció en la superficie, y el sol calentaba su cuerpo. Y la arena era sólida y no flotaba en el agua. Sacudió su cabeza se incorporó y observó la costa dorada que se extendía ante su mirada. Excesivamente pequeña. No era una isla, más bien simulaba una roca flotante, a la deriva, como un iceberg sin hielo. Apenas cincuenta o sesenta metros cuadrados en círculo. Arena o piedra, le permitía descansar de su sempiterna inmersión subacuática, mientras aquel respiro de aire fresco le perdurara, o el sueño estallara en veinte mil punzadas de dolor submarino. Pero la música no dejaba de sonar. Un piano y una voz. Aquello no era la realidad, y él lo sabía. La superficie ya no era la rutina, sino algo especial y fuera de lo común. La anormalidad de una locura transitoria que sentaba realmente bien. Algo razonable dentro de una irracionalidad surrealista. Comenzó a rodear la pequeña lengua de arena, y los pasos se iban alargando, y la arena iba creciendo y la tierra se iba ampliando. Había más terreno conforme avanzaba. De un impulso casi innato, sus piernas, entumecidas hace unos segundos por el esfuerzo del buceo diario, empezaron a trotar, y pronto se vio corriendo. Corría con todas sus fuerzas. Abrió los brazos y sintió cómo una brisa tibia secaba su cuerpo empapado de realidad y el sol bañaba su rostro. Sintió ganas de gritar y gritó. Sintió ganas de chillar y chilló. No paró de correr. Cada vez más deprisa. La arena no se acababa y seguía extendiéndose sin descanso. Cuando una punzada cruzó su costado derecho y el corazón palpitaba con fuerza en su pecho, se dejó caer, totalmente agotado, pero sonriendo. Ahora era consciente de que aquel descanso, aquella toma de aire, era diferente de las demás, pues se extendía su periplo en la superficie. Miró al cielo. Un azul diferente. Azul intenso y casi mareante, en una perfección inmaculada, concebida con una tonalidad fija e infinita. No veía nada más, pero sí escuchaba. Música de nuevo. Se incorporó y ya no había arena a su alrededor. Tres mesas unidas preparadas para un festín nocturno. El sol ya dormía en el horizonte y todos le esperaban en la mesa para comenzar la cena en un lugar extraño, allende la ría de Bilbao, cerca del monte Sinaí, donde el carvajo no era un árbol de tronco grueso y grandes ramas tortuosas, sino un bar de veladores con flamenquines muy decentes y mechá muy insolente.


Tomó asiento y observó la compañía de la que gozaba, reunida en una estampa singular, y aunque surrealista, más considerada como temática Pop que del manifiesto de André Breton. Se acordó de Peter Blake y de su portada para el disco de Los Beatles “Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band”. El artista Pop había utilizado un collage impresionante de personajes conocidos, todos apretados, asistiendo a un funeral desconocido. Pero en esta ocasión no existía ningún sepelio, pues lo más luctuoso de los congregados eran algunos matices de negro, como alivio de luto, tal vez, en un ambiente distendido y agradable. Esto era más de lo esperado en una usual bocanada de aire fresco. Se imaginaba al señor Blake y su entonces esposa, Jann Haworth, reunidos más allá, observando la escena para un nuevo collage como la portada del disco de los escarabajos. Allí estaban casi todos, huecos vacíos de ausencia se dejaban sentir, pero la cena colorista se completaba con comensales de la más variopinta locura, a veces necesaria para acudir a la verdad del mundo. Una serie de personajes tras la línea del anonimato, quebrada en aquella isla flotante de asfalto, donde los rostros dejaban atrás una realidad inventada. A la mesa, el Sr. Andreu, que aparcaba un espejismo de seriedad de lo visto y oído para declamar con bromas y buen humor, su verdadera forma de ser. A su lado, su Estrella, que no se llama así, pero posee las virtudes de un astro nocturno, pues brilla, y siempre supone la mitad perfecta a la pieza de su compañero. Juan reía detrás de su barba, alumbrado por una luz de gas eléctrica, y quizás el modelo a seguir por Peter Blake, pues era el único actor, con radio incluida, que comía esa noche. También estaba allí María de las Mercedes, muy guapa, y a pesar de ser Borbón, sin obedecer a las leyes del paso del tiempo, engalanada con bella vestimenta y haciendo halago de su anacronismo favorito. No sería el primero de aquella cena suspendida en la inconsciencia de un día ilógico y predecesor de otro más irracional si cabe. Acompañaba a Su Majestad un Fiscal, pero no de despachos amplios y tribunas de madera que preservan la ley de la justicia… no. Eso no. Otra clase de fiscal, amante de vértebras dorsales y mantos recogidos en la cintura. Más allá, en el vértice opuesto de la mesa donde se sentaba él, un zapatero recortado sobre fondo verde, se abanicaba el calor que se adhería con fuerza a los cuerpos. Y aunque todo pueda indicar que era un insecto, no lo era, pues la ficción a veces juega malas pasadas. Fue así como el Rocío de una mañana valverdeña, aún lejana, se materializó de la mejor forma posible. A su lado, Martín. Martín era sencillamente Martín, y eso era lo más espectacular de aquel niño que no necesitaba máscara, que reía cuando quería y protestaba cuando algo no le gustaba. Quizás fue observando a Martín, sencillamente Martín, cuando se dio cuenta que los adultos habían perdido esa libertad de reír cuando desean y protestar cuando algo no les gusta. La paciencia era la máxima virtud que atesoraban sus padres, dueños del Callejón de los Negros, también presentes, aunque el verdadero propietario era bocina del Cristo de la Sangre. Martín tenía una hermana, que también acudió a la cena, pero ya no era sencillamente una niña, sino una brujita cuyo perfil se recortaba en un fondo rosa chicle. Su nombre sonaba a composición de Serrat, y su cara era tan bonita como la letra de dicha canción. ¿Qué es esto?, se preguntaba. Miró a su siniestra y observó dos ojos azules que le sonreían Por la puerta trasera de una agradable sonrisa. A su diestra, el sarcasmo y la ironía tomaban forma en una Gata de ojos verdes y nombre de capital de imperio, toda una teoría del caos hecha persona. ¿Y él?, ni siquiera se había mirado.


Vestía de negro, pero no era luto. Y respiraba. Tomaba aire en sus pulmones de una forma inusitada. Tranquilamente y deleitándose con cada bocanada, pues no sabía cuando tendría que volver a sumergirse en la realidad. Y si aquello, finalmente, no era más que un sueño, estaba plácidamente despierto en una ficción onírica. Peter Blake no podría haberlos retratado mejor. Se acordaba del pintor inglés pop. O del Pop del pintor inglés. No sabía quién era el Sargento Pimienta. Más tarde llamó alguien, pero no era el sargento, pues resultó ser un general francés, también anacrónico, que no había podido acudir a la cena. De algo estaba seguro, y es que después de sobrevivir a la última inmersión, él no era aquel sargento que buscaba en los demás. Aunque tampoco creía que ellos fueran los integrantes de la banda del club de corazones solitarios. Todos eran buenas personas, de buen humor, mejor carácter y agradable compañía. Todo era muy divertido y tenía ganas de reír. Él, que en ocasiones se olvidaba de lo que era eso. Entonces cayó en la cuenta… Blake no podría haberlos retratado, por mucho que aquella escena le recordara la portada del disco de Los Beatles. El artista del Pop Art pretendía una protesta inusitada de la realidad de su tiempo. Una verdad oculta por la banalización de lo importante y la elevación sagrada de lo superficial. En los altares estaban la fama, el dinero, las imágenes comerciales, la parte individual de una sociedad inundada por nuevos iconos célebres que ocultaban todo lo anterior. La realidad de los sesenta se convierte en un collage que superpone los nuevos clichés, anónimos algunos, otros famosos personajes que encarnan los modelos que la sociedad pretende seguir, en una constante adoración. Detrás de esa superposición de planos quedan los verdaderos modelos de la vida, los sueños, las esperanzas, las metas, los trabajos, abandonados a favor de una ideología de estrellato contemporáneo, nueva e innovadora, frente al viejo pensamiento desligado de una exitosa realidad de fama efímera. No. Nada de lo que allí se contemplaba tenía que ver con eso. En aquella cena tan real como la fiesta de no-cumpleaños de Alicia, y tan ficticia como el montadito de mechá sin sabor, había gente que no ha perdido sus valores. Las máscaras cayeron sin necesidad de soltar amarres. Y la memoria ya no incluía el esfuerzo de respirar. El ritmo se adaptó perfectamente a la existencia onírica, si realmente era un sueño. Tal vez ni él mismo se había dado cuenta.


Lo de Bohemia fue un insulto. Allí se acabo la noche. Murió el día sin necesidad de que comenzase otro y un escalofrío le recorrió su cuerpo. Si se marchaba y volvía a dormir, tal vez despertaría en su otrora pesadilla de rutina. Tenía que mantenerse despierto. O soñando en esa superficie móvil que había encontrado. Ese pedrusco donde naufragó llevado por la marea, cuyo perfil cambiaba vertiginosamente y le ofrecía oxígeno gratis. ¡Gratis!. A veces un pensamiento horrible cruzaba por su cabeza. La comercialización de oxígeno a precio exagerado le causaba pavor. Y el caso es que sabía, porque no se le olvidaba, que adolecería aquel aire cuando tuviera que volver a sumergirse. Inmersión inmediata cuando sus ojos se cerraran para abrirlos bajo el agua. Pero ahora estaba en Bohemia, un insulto cuando la Rapsodia era sustituida por el zumo de mambo, perfecto para encender los motores de una brasileña que bailaba a ritmo desbocado. El resto fue breve. Y la arena cayó tan rápido del reloj como el agua desciende por una cascada. Agua… eso le recordó su inmersión. Se agobió y decidió no dormir. Diáspora de comensales. Como si de un espejismo se tratara, se desvanecieron los protagonistas de la cena. Estaba sólo otra vez, seguía sonando música, aunque no la reconocía, pero la isla permanecía a flote y él había decidido no dormir.


Sin saber cómo el tiempo avanzó, y sin estar dormido pero tampoco despierto, observó a la Esperanza. Y de eso sí se acordó. De su figura perfilada en el azul del cielo. De su tez morena. De su contoneo. Por eso quizás flotaba y oscilaba entre el ensueño etéreo y la realidad que estrechaba su isla. Pero estaba cansado. Agotado. Y tenía miedo. Un miedo indescriptible. Un pánico que había vivido anteriormente y que ahora volvía con una normalidad extrema, como si estuviera todo preparado para esa vuelta. Una preocupación le angustiaba y le rodeaba el cuello en un esbozo de llanto. La realidad, o tal vez aquel sueño que comenzaba a desvanecerse, estaba desvirtuado. Las imágenes aparecían a través de un cristal esmerilado. No supo nada más, pero tampoco se acordaba de cómo había llegado hasta allí. Sin saberlo volvía a tener el agua al cuello. Sintió que sus piernas le pesaban como dos barras de plomo. Intentaba mantenerse a flote. El final de nuevo. Otra vez a coger aire. No era rutina el aire que respiraba, sino pura y dura exclusividad, alcanzada sin esperarlo y arrebatada de la misma forma. ¿Había sido un sueño y acababa de despertarse o era ahora cuando cerraba los ojos para volver a tener una pesadilla prolongada?. No lo sabía, ni tenía mucho tiempo para pensarlo. Miró a su alrededor. Agua. Sólo una superficie dúctil y blanda, decidida a tragársele. La música que le había acompañado durante aquel día largo, o quizás doble jornada, se perdía en el aire. Ese ansiado aire. Entonces apretó su nariz con el pulgar y el nudillo del índice, cogió una bocanada de oxígeno y se dejó lastrar por la atracción de la realidad. Cuando llegó al fondo abrió los ojos. Borrosidad de nuevo. Todo atrapado en aquel mundo lento de visión turbia e imprecisa. Tocó la arena, como siempre hacía, deslizándola entre sus dedos. Y fue cuando sacó algo. Se le escaparon dos grandes burbujas de la sorpresa. Las lágrimas son más saladas cuando la amargura es mayor. Lloró y el agua se volvió dulce comparada con aquel llanto. Sostenía entre sus manos el escudo de su equipo. En lo más profundo. En la penumbra. ¿Era un sueño?, no. Era la realidad convertida en pesadilla. La música traspasó la densidad del agua. I’d love to turn you on¿entusiasmarme? Pensó. Y los recuerdos acudieron. ¡Ya está!, aquella canción de Los Beatles. El sargento Pimienta. La cena con aquellos personajes tan amables. Y su equipo. Bajo el agua, con los carrillos inflados y la visión entumecida, supo que estaría con su equipo en el hundimiento y cuando volviera a la superficie. Ahora y siempre. Me encantaría entusiasmarte




viernes, 22 de mayo de 2009

F.C. Barcelona-Manchester U.

Será en Roma, cuna del Arte y ciudad de memoria tallada en piedra, donde el vencedor podrá dejar impreso su nombre en la Historia del Fútbol. Tal vez la igualdad de la contienda tenga a bien ofrecernos un buen espectáculo. Puede que la arena del Coliseo contagie a los dos equipos y los sumerja en una batalla encarnizada por demostrar cuál de los dos grupos de jugadores es mejor. Veintidós hombres. Un balón. Dos aficiones. Un espectáculo. Y millones de ganadores. Todos los que disfrutarán: los amantes del fútbol, incluso los que no son tan devotos de este deporte.

Será en Roma, la Ciudad Eterna, donde se decida el vencedor de este duelo de titanes y la Liga de Campeones de 2009 tenga su dueño. ¿Hay mejor urbe que Roma para coronar al campeón de Europa?, ¿acaso no fue en esta ciudad donde surge la idea de unificar el continente en uno?, quizás las formas no fueran las más idóneas, utilizando la fuerza combativa y el ejército romano, pero finalmente consiguieron la unidad deseada. De igual manera, los dos equipos no escatimarán en esfuerzo para hacerse con el deseado trofeo y pondrán toda la carne en el asador, lo que asegura un extraordinario espectáculo. Una final de nivel desbordante que promete un duelo vibrante entre los dos mejores equipos de Europa, y no sólo por haber llegado a la final, sino por su juego rápido, claro y de tiralíneas. Un planteamiento ganador que les ha hecho vencedores de sus respectivas ligas. Jugadores dotados de desborde personal e individualidades capaces de ganar un partido por sí solos, completarán la función. Romper las barreras de los récords será otro de los aspectos a los que tendremos que prestar atención durante tan esperado encuentro.



Capaces de enamorar con su fútbol de toque, precisión y capacidad goleadora, ambos equipos tienen la habilidad de hacerse gustar. Todo aquel que los haya visto jugar en los últimos encuentros, le guste el deporte rey o no, habrá sucumbido al espectáculo, porque no es otra cosa, es un bello teatro de balón, perfectamente orquestado, que augura un partidazo el miércoles 27 de mayo. Para el Manchester United, la victoria supondría el doblete, junto con la Premier League, pero para el Fútbol Club Barcelona el efecto sería mayor: la conquista de una superación que le llevaría a batir todas las marcas registradas, con un triplete que incluiría Liga, Copa del Rey y el título en cuestión. Pero… ¿cuál de los dos equipos vencerá el miércoles?, ¿conseguirá el Manchester el doblete o el Barcelona el triplete?, ¿quién, a juicio de vosotros, tiene mejor plantilla?, ¿quién juega mejor?, ¿quién se lo merece más?, preguntas todas que podéis responder mientras saciáis vuestra sed.


Como en aquella ocasión, hace un año, vuelvo a proponeros una porra. Transformo este rincón donde se ofrece agua a todo aquel que quiera refrescarse y traigo varias mesas de madera. Se podrá apostar, aunque no con dados ni encuadernadas marcadas. Cada uno podrá decidir un resultado exacto y sólo se podrá repetir en una ocasión, es decir, sólo coincidirán dos marcadores iguales. Los empates también sirven, pues el marcador que salga ganador será el que llegue hasta el final de los noventa minutos, sin incluir los goles de la prórroga o la tanda de penaltis finales. El ganador de dicha porra tendrá la opción de elegir una Obra de Arte, sobre la que realizaré una entrada en su honor. Animaos y participad…

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NOTA POST-PARTIDO

F.C. Barcelona 2 - 0 Manchester United
Se consiguió el triplete
Ganador de la porra: Juanma

¡Enhorabuena!
Y gracias a todos por participar

viernes, 15 de mayo de 2009

Pasatiempo

A continuación os propongo un pasatiempo:
Descubre las diferencias y rodéalas con un círculo


Quizás sea difícil, pues las diferencias no siempre aparecen exteriormente. O tal vez no las haya. En cierto modo me recuerda al siguiente vídeo, donde una misma imagen puede ser vista de forma muy distina, aunque pueda parecer que nada haya cambiado de una a otra.



¿Hay diferencias de la temporada pasada a ésta?, ¿cuál es el locutor que os gusta más del vídeo?, ¿ganará el Real Betis al Almería?, ¿hay diferencia de esta temporada a las tres anteriores?, ¿os gusta la jugada del vídeo?, ¿bajará el Real Betis a Segunda División?, ¿qué pasará el año que viene?, quizás vuesas mercedes puedan ayudarme con estas dudas existenciales. Os vertiré agua fresca mientras opináis...

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(Nota del domingo 17 de mayo)
Real Betis 2-0 Almería
¿salvados?

lunes, 6 de octubre de 2008

Pecados capitales


¿Se cumplirá la profecía?, ¿qué nos pasa?, ¿perderemos los siete primeros partidos?, ¿será esta otra temporada de sufrimiento o conseguiremos resurgir?...aunque juguemos como nunca y perdamos como siempre, creo que ante el Mallorca ganaremos...

¡Manquepierda siempre!

Y ¿vuesas mercedes qué opinan?

lunes, 21 de julio de 2008

¿Arte o Deporte?

Dentro de mis habituales preguntas sobre la Historia del Arte, encontramos algunas que sacaron debates muy curiosos. Entre esos ejemplos podemos destacar el provocador mobiliario de Allen Jones, la cuestión sobre la validez artística de un graffiti o la obra pictórica de Jackson Pollock. Hoy quiero haceros otra pregunta. Solemos englobar en la palabra Arte muchos objetos, edificios, escritos e incluso personas. Es muy normal escuchar que fulanito o menganito, dos muchachos que todo el mundo conoce, tienen mucho Arte por hacer esto o lo otro. Pero... ¿puede entrar dentro de la clasificación artística un gol?



Un gol es un cúmulo de elementos. Un conjunto de habilidades que se transforman en una imagen que puede ser atractiva o despreciada, según se mire. El DRAE ofrece el siguiente significado: En el fútbol y otros deportes, entrada del balón en la portería. Ya está. Sencillamente eso. Pero entonces debemos hacer una aclaración, ya que no todos los goles podrían tener características artísticas. Independientemente del equipo que se sea, de si te guste el fútbol o no, cuando se transforma un gol en un golazo, tiene varios elementos que pueden clasificarse como artísticos. Después de aclarar este detalle, os facilito el segundo volumen de los Grandes Goles de la Historia.


Después de ver ambos vídeos... ¿Puede llegar a ser un gol una Obra de Arte?, ¿es plausible englobar en una corriente artística alguno de los golazos que aparecen en los dos vídeos?, ¿Arte o Deporte?, ¿qué opinan vuesas mercedes?, ¿Obra de Arte o un juego?...saciad la sed pues, voto a tal, hace una calor de mil demonios.

sábado, 28 de junio de 2008

España-Alemania

Al final lo hemos conseguido. Nos hemos plantado en la final. ¿Se elige entrar en la Historia? Quizás de una forma u otra se puede elegir, y España lo ha hecho. La Selección Española de Fútbol ha entrado en la Historia de la Eurocopa 2008 llegando a la final, igual que lo ha hecho la Selección de Alemania. El domingo 29 de junio se enfrentarán ambos equipos en el mismo campo. Veintidós jugadores. Un balón. Miles de aficionados. Marea blanca. Marea roja. Todo está preparado, todo está dispuesto, todo está escrito... ¿o no?



¿Qué piensan vuesas mercedes?, ¿podemos?, ¿ganaremos o perderemos?, pero sobre todo, ¿cómo quedaremos?. Tal vez sea que frecuento en demasía tabernas, que departo codo con codo con un querido Tabernero, y que me pierdo en las tertulias de una Taberna Trianera con un camarero amarillo, pero he pensado hacer una porra. Entra y echa un trago mientras piensas un resultado. El ganador de dicha porra tendrá la opción de elegir una Obra de Arte, sobre la que realizaré una entrada en su honor. Anímate y participa...


NOTA DEL 30 DE JUNIO DE 2008

España 1 - Alemania 0

"Reyes de Europa" - Marca
"¡¡Campeones!!" - As

Al final pudimos

Ganadores de la porra: Antonio y Dama



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miércoles, 4 de junio de 2008

A partir de septiembre...



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¿Cómo titularían vuesas mercedes la temporada que se avecina?

jueves, 10 de abril de 2008

H2O: altamente inoportuna


Igual que la nitroglicerina es altamente inestable, el H2O, popularmente conocido como agua, agüita o líquido elemento, es altamente inoportuna. Cuando este elemento se relaciona con un tipo llamado Murphy, inventor de una serie de teorías muy curiosas y provocativas, nos encontramos situaciones que ponen a prueba la capacidad de aguante y paciencia de más de uno. La irritabilidad crece y las maldiciones y blasfemias campan a sus anchas por el aire. El agua no ha dejado de ir a la Feria desde el Lunes del Alumbrao. Y quizás por ese motivo, por ausentarse cuando encendieron la portada, ha querido estar presente durante todo lo que llevamos de semana. Además se ha traído a un coleguita suyo, Eolo, que se lo pasa pipa levantando las faldas de las casetas y desfondando los paraguas, pero es un porculero de dos pares...

Ante este panorama, empezamos a pensar que San Pedro nos quiere gastar una broma pesada. Tan pesada como miles de litros de agua. O nos amparamos en su buena intención, y manejamos otra posibilidad, como nuestro amigo Nefer, que empieza a preguntarse “San Pedro miarma, qué quieres ¿qué ahorremos?”. Aunque no creo que los propietarios de las atracciones piensen lo mismo. Y frases hay de todo tipo. “Esto es mu bueno p’al campo”, claro que sí, pero regularmente, no sólo en las Fiestas de Primavera de Sevilla. Algunos son optimistas, como Marvizón, que se condenó al hacer un comentario que el amigo Moe ha clasificado como la frase de la semana: “Esto es un chirimiri de ná”. Efectivamente Julio, un chirimiri de ná que va pa’ cuatro días sin parar. Y es que el agua no deja de caer. En el Charco de la Pava no hay coches ni lanzaderas. Al parecer todo está lleno de animales y hay aparcado un gran barco cuyo dueño, dicen, es un tipo con barbas.


Sea de una forma u otra, el agua transformada en lluvia, se ha convertido en un elemento altamente inoportuno. Podemos poner varios ejemplos que corroboran mi opinión. En Semana Santa por todos es conocido que llueve siempre, aunque no haya llovido en dos meses. La Feria siempre se moja. No hay ni un año que los farolillos no tengan agua, pero es que este año, el agua es el que tiene farolillos. Pero ahí no queda la cosa. Si vas a lavar el coche, justo cuando acabas de secarlo y te pones en camino, las nubes confabulan entre ellas y se cierran. Entonces te das cuenta que acabas de gastar tu tiempo y dinero para nada. Incluso han hecho un estudio científico, que luego ha dado pie a un anuncio. Consultas el parte meteorológico. José Antonio Maldonado, Julio Marvizón o Mario Picazo, que por aquí abajo se le conoce por ser un gran pintor, y todos coinciden: este sábado no llueve. Muy bien. Lo preparas todo con tus amigos. Todo está listo. Viernes por la noche. Toda la bebida y la carne comprada. Todos los elementos preparados. Amanece el sábado y te asomas a la ventana. Dudas si tienes pegados los ojos con la típica telita blanca de recién levantado, o lo que cae es una manta de agua del quince que provoca la suspensión inminente e inmediata de la barbacoa que estaba prevista. Ese día, y los tres siguientes, tus desayunos, almuerzos y cenas serán a base de pinchitos, chuletas y chistorras. Al menos, cuando llegue el partido del domingo tienes algo que meter en el bocadillo para el descanso. No hay problemas. El domingo no llueve. Te enfundas la camiseta de tu equipo, bufanda anudada a la muñeca y bocata en ristre. Llegas como siempre, con media horita de antelación. Y justo antes del pitido inicial no te lo crees. Empieza a llover. Hoy no vas a comprar nada de beber. Bocata con agua. Como los dos protagonistas de este vídeo.


Y es que el agua es así, inoportuna. No siempre aciertan los meteorólogos. Aunque escuché una frase a una mujer el Sábado Santo que ha acertado plenamente: “y ya no lloverá más hasta el Lunes del Alumbrao”. Y así fue.

¿Qué piensan vuesas mercedes?, ¿es altamente inoportuna el agua?, ¿les ha llovido justo después de lavar el coche o durante una barbacoa?, ¿hicieron bien los protagonistas del vídeo en llevarse un bocadillo de atún?, ¿qué más casos conocéis de inoportunidad acuática?, ¿qué soluciones proponéis para ir a la Feria con este temporal? ...quizás esta entrada no sea la más adecuada para finalizar ofreciendo un trago de refrescante agua, por eso esta vez, y sin que sirva de precedente, os invito a un trago de manzanilla o rebujito. Así pues... echaos un trago.

viernes, 7 de marzo de 2008

La Marcha Verde


Aún no hace un año que el Betis fue a Santander. Le daba vueltas a este dato cuando enfilaba la boca de la calle Verónica. Ni un año hace que entré en Híspalis. Y no me refiero a la ciudad romana de Sevilla. A esa ciudad que me espera en la confluencia de Mármoles y Aire. Esa urbe de la que pocos vestigios quedan, como ese rincón escondido. Esa capital romana que aparece tras la reja alta del corazón de la Alfalfa y la Judería. A veces me cuelo en el portal del bloque abierto. Apoyado en la barandilla me pierdo entre los rincones de mi imaginación y contemplo las tres inmensas columnas que me transportan al pasado de Híspalis. Al pasado de la Colonia Iulia Rómula Hispalensis. La misma que padeció una Guerra Civil. La misma que recibió a Pompeyo primero y Julio César después. Pero esta... es otra historia. En la Híspalis que entré el año pasado era distinta. Aunque no mucho más.

Mientras proseguía mi camino al antiguo convento en esa tarde del recién estrenado marzo, lo recordaba todo a la perfección. El calor apretaba ya en Sevilla. Era junio. Un calor anormal, pero que sería un preludio del extraño verano que estaba por acontecer. El Real Betis se debatía entre bajar a la profundidad de los infiernos o seguir con los grandes. Así estaba la cosa cuando dirigí mis golpes de ratón a un nuevo espacio que había encontrado. Por una Sevilla Justa. Hacía unos días que lo visitaba, pero escondido. Sin dejar rastro. Simplemente leyendo sus artículos sin opinar. Ese día apareció una entrada que se titulaba “Marcha verde hacia Santander”. Su texto hablaba de verdades. Hablaba de la realidad que se vivía en el fútbol sevillano en ese momento. Decidí dejarle un comentario, y fue entonces cuando entré de lleno. Así fue como conocí a Híspalis. Así fue como, desde entonces, se amplió el significado de esa palabra para mí. Además de ser el nombre que encarnaba la Historia de mi ciudad, Híspalis se convertía en el nombre de una persona enamorada de Sevilla.

Esta semana juega el Real Betis en Santander, estaba inmerso en mis pensamientos y ya me acercaba a la iglesia. No es el mismo caso, pero me acordé de esa entrada. Me acordé del último partido en Santander. En aquella ocasión ganamos. El Betis se salvó después de estar unos minutos sufriendo las brasas del infierno. Pero luego, con el tiempo, me di cuenta de que no sólo fue el Betis el que ganó. También gané yo. Me acordé del texto de Híspalis. Me acordé que, gracias a esa marcha verde, decidí dejar mi opinión. Gracias a ese partido, dejé mi primer comentario en su blog. No sabía que los meses siguientes iba a conocer a una gran persona.

El Real Betis dio el pistoletazo de salida, luego vendría todo lo demás. Su amor incondicional por Sevilla. Híspalis siente su ciudad con amor y dolor. La siente con dolor cuando alguien le hace daño. Le duele cuando la ve ultrajada. Cuando la ve desaparecer ante un falso ‘modernismo’. Pero a su vez la quiere con locura. La ama con pasión. Como sólo quieren aquellos amantes que darían su vida por aquella mujer que les hace perder la cabeza. La quiere desde el principio al final. Sus calles. Sus tradiciones. Sus fiestas. Su gente. Su perfume. Su color y su luz.

También descubrí su pasión por esas pequeñas cosas, esos pequeños detalles, que hacen especial el paso de los días. Una canción, un gesto, unas palabras amables, un recuerdo, una imagen que se graba a fuego en el eco de los días. Empecé a darme cuenta que Híspalis era una gran persona. De pronto, un aviso. Un secreto compartido con aquellos amigos anónimos que lo visitamos. Era 30 de noviembre y la buena nueva se presentaba en forma de entrada en su blog. Ya la esperaba. Una sevillana venía en camino. Conseguí ver su sonrisa en el trazo de sus palabras. Me di cuenta que lo consideraba mi amigo cuando me sorprendí ante la pantalla del ordenador sonriendo. Alegre por la noticia. Desde entonces tengo apartado una jarra de agua fresca endulzada con un aromático higo que he exornado con los primeros frutos de azahar que han florecido en nuestra amada Sevilla.

boomp3.com

Y pasaron los días. Y llegó el año nuevo. Y casi sin avisar, la Cuaresma. Y el azahar florece. Y las vísperas se consuman en Sevilla. Y el Real Betis vuelve esta semana a Santander. Ni un año hace que se salvó del infierno en el Sardinero. Ni un año hace de esa marcha verde que anunciaba mi amigo Híspalis en su blog. Volvía a este detalle, como si estuviera atrapado en un bucle, cuando entré en la iglesia. Olía a incienso. Cerré los ojos y aspiré el aroma de lo que está por llegar. Algo se escuchaba en el interior del templo. Sonaba una marcha. Los vellos se erizaron. La piel se encogió en círculos convexos. El tambor destemplado. Y allí estaba. El Nazareno con la cruz al hombro. Su piel morena le daba luz a su alrededor. Me acerqué totalmente ensimismado. Atraído por esa fuerza que lo caracteriza. La Saeta se mezclaba con el incienso. La voz quebrada levantaba ampollas en el corazón. La emoción se hacía patente. Me quedé frente a Nuestro Padre Jesús de La Salud. Y entonces me acordé de él. Me volví a acordar de mi amigo Híspalis. Se acercó un hombre que llevaba una niña de su mano. Su padre se agachó y comenzó a contarle lo que significaba ese Hombre para él. Lo que significaba Aquel Gitano de piel morena. Lo que simbolizaba para Sevilla. Le contó cómo se pone la plaza la Madrugá del Viernes Santo. Lo que siente la gente cuando llega al centro de la ciudad. Las palmas que se escuchan en La Campana. Le contó lo que siente al ponerse la túnica y acompañarlo. Le contó las lágrimas de emoción que se le escapan cuando vuelve al templo. Lo que siente cuando lo ve aparecer en la plaza. Cuando lo ve venir. Cuando al son de una Saeta se despide de Su pueblo. Cuando entra para ver a sus nazarenos y ya trae sus labios morados de pasar la noche fuera. Le contó, mientras su hija abría los ojos y la boca de asombro, que esa era la noche más importante del año para él. Luego le dio un beso a la chiquilla y le sonrió. Se persignaron y se dieron media vuelta. Cuando pasaron junto a mí escuché que la chiquilla sonriendo le decía a su padre: ¡estoy deseando que llegue la Semana Santa papa!. A lo que su padre le contestó con una sonrisa: y yo hija y yo.


Emocionado, permanecí en silencio. Terminaba La Saeta. Contemplaba al Nazareno Gitano. Me persigné y salí de la iglesia. Ni un año hace, y he descubierto que mi amigo es un enamorado de Sevilla, del Real Betis, de la Semana Santa, que es nazareno de Los Gitanos y que será un padre extraordinario... me metí las manos en los bolsillos de la chaqueta. Había vuelto el frío. Sin avisar. Arreciando con aire. Comencé a caminar. Rodeado de mis propios pensamientos. Otra vez a Santander. Ni un año hace. A ver si ganamos.

Para mi amigo Híspalis...

Imágenes: Balcón con banderas - Híspalis; Nuestro Padre Jesús de la Salud - Roberto Villarrica

lunes, 3 de marzo de 2008

Don't Stop

Siete puntos de nueve posibles

Excelente racha del Real Betis

Excelente racha de Paco Chaparro

Lo Mejor del Mick Jagger de Triana


Excelente racha de Edu, que ya lleva 10 goles

Excelente racha de Pavone

Entre pillos anda el juego


Excelente partido de Mark González

Excelente encuentro

Excelente resultado

Ahora el Racing de Santander

Don't Stop

sábado, 23 de febrero de 2008

Las cosas del fútbol

El fútbol es un deporte que apasiona. Es un deporte que consigue crear ambientes y emociones únicas. Pero también consigue crear situaciones totalmente curiosas.
¿Quién no ha ido a un partido de fútbol y se ha encontrado con un personaje singular?
¿O con una situación singular?



¿Cómo explicarían algunos de estos chavales su reacción?
¿Os habéis visto envueltos o habéis presenciado alguna situación curiosa en un partido de fútbol?

lunes, 7 de enero de 2008

Solo ante el peligro

"Cariño, he estado pensando, me están haciendo huir. Yo jamás he huido de nadie..."

La película cuenta la historia de un solitario y noble jugador, abandonado por el resto del equipo, que ha jurado defender los colores y el escudo de su camiseta ante la inminente llegada del eterno rival. El jugador Edu, orgulloso y fiel a su obligación, decide plantarles cara a pesar de la insistencia de su acompañante en ataque, Jose Mari, la perla del Antique, y de todos sus compañeros, que le sugieren que huya.

lunes, 3 de diciembre de 2007

El Hundimiento

Ya estamos a cuatro puntos de la salvación...



¿Se consumó ayer el hundimiento?, ¿que opináis de la elección de Paco Chaparro como nuevo entrenador?, ¿es justo que se coma el marrón o es la persona ideal?, ¿seguirá el Betis B con su proyección o bajará el rendimiento? ...y lo más importante ¿nos salvaremos?

Ayudadme a salir de este pozo de angustia verdiblanca. Echaos un trago...

lunes, 5 de noviembre de 2007

No me salen las cuentas...

La jornada anterior no quise escribir nada sobre el Real Betis, pero en esta ocasión, y tras la pésima imagen ofrecida por el equipo, he decidido leer toda la prensa posible, escuchar la radio y ver las noticias.

Por lo general me considero una persona optimista y positiva, y de cara al equipo de mis amores, más aún. Muchos de los que por aquí pasan lo saben. En la Quiniela siempre tiene un 1 cuando juega en casa y un 2 cuando viaja por España. Cada domingo afronto con ilusión un nuevo partido. Da igual que sea contra el Levante o contra el Barcelona. En mi mente no cabe la posibilidad de bajar a segunda, aunque en alguna ocasión haya dejado caer esa posibilidad. El problema es que cuando acostumbras a alguien a no tener ilusión, las cosas van cambiando. Crece la impotencia y el desanimo. El 'manquepierda' se transforma en el 'manquegane'. La desesperación aumenta y empiezas a ver un pozo negro que no termina. Un atasco ineludible. Una opción que no quieres contemplar. Una posibilidad que cada vez cobra más fuerza.

Y es entonces cuando no te salen las cuentas...

Me he percatado que a nadie le salen las cuentas, ni a los periodistas, ni a los jugadores, ni a Héctor Cúper, ni a José León, ni al Dogo Manuelo Loperan...



...ni por supuesto a la afición. Algunos comentan que la culpa es de Cúper, otros que es de los jugadores, muchos de Lopera... ¿de quién es la culpa de esta situación?, ¿remontaremos el vuelo?... a mi no me salen las cuentas, y cada domingo espero que mi equipo recupere la ilusión por jugar al fútbol, que encuentre puerta, que suba en la tabla, que afronte cada partido como si fuera una final, que no parezcamos un cadáver deportivo a merced del que quiera golearnos, que los jugadores se impliquen, que no desaparezca la motivación, que recuperemos la concentración...

...y que vuelvan a salir las cuentas.

viernes, 26 de octubre de 2007

Pelotazo de Juande

En Marca: "Juande se va"

"El Tottenham, a la carga: quiere ya a Juande" titula As.


En el DesMarque lo dan ya por hecho: "Cumbre del nuevo triunvirato: Del Nido, Monchi y Manolo Jiménez"


Y en Muchodeporte destacan el gusto de Del Nido por el entrenador del filial sevillista: "Más me gusta el entrenador"


Y el Diario de Sevilla incluso lo confirmaba: "Juande decide dejar el Sevilla para firmar por el Tottenham"

Se habla de 10 millones de euros anuales...



...vaya 'pelotazo' que va a pegar Juande.

A pesar de las noticias... ¿creéis que Juande ha fichado ya por el Tottenham?, ¿opináis que esta nueva situación afectará al rendimiento del Sevilla F.C.?, ¿ha actuado bien Juande Ramos?, ¿tendrá éxito en las tierras de Robin Hood?

Echaos un trago mientras decide marcharse o no

lunes, 22 de octubre de 2007

Atascados


Una pancarta se extendía en Gol Sur en dos partes: "Orgullo" - "Bético".
Aglomerado todo en un casi lleno en el Villamarín para recuperar la confianza y despejar dudas.
Dudas.
Las mismas que la voz de Melado se hacía temer.
Ya lo decía el gran speaker "ojú como estoy hoy", y en cada nombre un gallo...

¿Premonición?

¿Dudas?

Parece que no terminamos de arrancar...
que estamos atascados...
y por muchos tirones que se den...



si no se tira del punto adecuado nos quedaremos atascados...

Imagen gracias a Marca

viernes, 28 de septiembre de 2007

Carretera a Segunda

Como preguntaba el amigo Beticus "¿A la tercera va la vencida?"


¿Nos salvaremos este año?

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Cien años de beticismo

No podría definir al Real Betis Balompié. Es un cúmulo de elementos y detalles, recuerdos y sensaciones, sufrimientos y alegrías, emociones y enfados... es algo que no puedo definir con palabras. Podríamos decir que ser bético es un privilegio, no exento de locura y sufrimiento, pero algo que llena y satisface. Quizás ser bético tampoco se pueda expresar con palabras, por ello os dejo este vídeo creado por el Foro de la Página Oficial del Real Betis Balompié con la colaboración de Betisweb.



Hace poco el amigo Vicenteeldelasalmendras dejó un comentario en el blog de la amiga Dama que puede resumir al beticismo: "¡Qué grande es ser del Betis aunque no ganemos ná!". El Real Betis es así, capaz de lo mejor y lo peor a la vez, y nosotros los béticos, seguidores enamorados y presos de trece barras y los colores verdiblancos. Siempre animando y creciéndonos ante la adversidad. Ya se sabe: En primera, en segunda o en tercera, bético hasta que me muera.

Felicidades al Real Betis Balompié y a todos los béticos del universo.

jueves, 30 de agosto de 2007

¡A ésta es!


Suena el martillo por primera vez. Nos levantamos del suelo y vamos acomodándonos el costal. Este año ha sido benévolo. Muchos días de asueto. Es curioso, piensas mientras te colocas bajo el madero, como se puede echar tanto de menos a unas personas que no conoces físicamente pero que consiguen alegrarte cada vez que ves sus nombres en tu humilde rincón de Internet.


Vuelve a sonar el martillo. Un nuevo aviso. Esto se acaba... o quizás empieza una nueva temporada. Una nueva chicotá. Yo soy de los que piensan que no se acaban las vacaciones, sino que empieza un nuevo ciclo. De nuevo en Sevilla. Mi Sevilla, la ciudad eterna, la que fue llamada Nova Roma.


Pronto sonará la última llamada. El último golpe del martillo, pero parece que ya cayó hace dos días. Sevilla llora. Se marcha un chaval de 22 años que levantaba y levanta pasiones. Hoy Sevilla es afición. Una sola afición. España llora. Hasta siempre don Antonio.


- ¡A ésta es!
Y el tercer golpe de martillo suena... de nuevo el izquierdo por delante.

domingo, 17 de junio de 2007

Los síntomas

Lunes 18 de junio de 2007 en una consulta médica:

- ¿Cuáles son los síntomas que usted tiene?
- Pues mire doctor, la verdad es que los tengo desde que nací. Todos los fines de semana siento una serie de señales extrañas que recorren mi cuerpo. Y en algunas ocasiones entre semana también.
- ¿Los ha tenido este fin de semana?
- Pues sí mire usted. No siempre vienen todos juntos, pero este fin de semana han coincidido.
- ¿Podría enumerarlos?
- Pues mire: primero apareció un gran ataque de nervios, luego un dolor en el pecho. Seguídamente apareció una sensación de angustia que vino acompañada de resignación, para terminar en una palabra que acudía constantemente a mi cabeza: 'manquepierda', 'manquepierda'. Tras esa angustia y resignación, enmarcadas por un constante sufrimiento, apareció la alegría y la emoción. Éstas suelen venir menos últimamente, pero nunca han faltado.
- ¿Y me ha dicho usted que esto le ocurre todos los fines de semana?
- Y algunos días entre semana. Incluso este fin de semana, que he viajado y todo, también me ha ocurrido.
- Estos síntomas... ¿suelen estar acompañados del orgullo?
- Por supuesto.
- Creo que se lo que tiene... ¿usted es bético?
- Sí señor. En primera en segunda o en tercera, bético hasta que me muera. Por cierto doctor... ¿conoce usted Santander?